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Tocar Fondo.

Un pequeño escrito de miércoles para cortar semana. Si mal no recuerdo, lo compartí hace un tiempo en mis redes. Es un texto que me gusta mucho y me parece oportuno para la situación actual que nos toca vivir, en la que constantemente o por momentos, sentimos que tocamos fondo. 

Espero que lo disfruten y como siempre recibo sus comentarios, aportes, criticas, todo es bienvenido. 


(Sobre caer y levantarse)

    ¿Se puede uno morir de tristeza? Es posible apagarse poco a poco, sentir ese pesar dulce en las venas, esa angustia que quema y al mismo tiempo nos hace sentirnos un poco vivos. 

    Así me sentía yo, vacía, sin razones para seguir. Cayendo dentro de un pozo sin fin, viendo imágenes de mi vida, momentos felices, otros un poco tristes. Sumergida en la soledad que ya forma parte de mí, acostumbrada al silencio, a la oscuridad, así me sentía yo. 

    La lluvia ya no suena igual, el chocolate no tiene el mismo sabor, sus abrazos no sanan y su voz, su voz ya no transmite calma. 

    Como el fuego se apaga, me apague yo, sin previo aviso y sin ningún motivo, o tal vez con miles de motivos. 

    Y sigo cayendo, el pozo parece no terminar. Veo esa imagen del primer beso, el primer amor, las palabras de mamá, los mates de la abuela y ese último apretón de mano de papá. A medida que caigo el dolor es peor, la espina pincha en el alma, los ojos se cierran y las imágenes se vuelven lejanas. Te das cuenta que el final está llegando, que la solución sos vos, que tu mente es tu peor enemiga. 

    Dejo de caer, toco fondo, toco el fondo de este pozo que fue mi fiel compañero por un tiempo. Me enseñó a ser fría, a destruirme y armarme, me hizo crecer y fortalecerme. Dejar de caer, es tocar fondo, es el punto más alto de dolor, el que nos hace salir a flote. 

    Y toque fondo, lastimada, sola, perdida y con el corazón roto. Pero salí del pozo, iluminada, pura, más grande y lista para vivir otra vez, para ser feliz, lista para amar, lista para tropezar otra vez y volver a el pozo, ese viejo amigo mío, que siempre,  me hace sentir viva. 

Isabella Brosio


Para cerrar, comparto mi poema preferido, que me acompaña en cada paso que doy y que se complementa con mi pequeño aporte literario, ´´No Te Rindas´´ atribuido a Mario Benedetti, pero que investigando descubrí que realmente no fue escrito por él.




Comentarios

  1. Muy bueno, increible como plasmaste todo en un texto tan unico, muchas gracias por compartirlo. Un saludo. Agustin Osorio

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