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Mostrando las entradas de 2024

Qué duelamos cuando duelamos.

       La palabra duelo remite por lo general a dos acepciones: entender el duelo como un enfrentamiento entre dos personas y entender el duelo como proveniente del dolor producto de la pérdida. Ambos significados se aplican al duelo del cual voy a hablar hoy, un duelo que es lucha entre dos, lucha de uno con uno mismo, y dolor símil la muerte que aparece cuando tenemos que afrontar las etapas de la pérdida.       Casualmente en estos últimos dos meses he visto como mi entorno se despide de cosas, personas, sueños, metas, trabajos y objetivos; e incluso cómo culminan etapas de sus vidas que representan un comenzar otra era y dejar un poco atrás, como vivir en otros países, terminar una carrera universitaria y recibir la tan esperada jubilación después de años de trabajo. Casualmente me ha tocado despedirme de personas, sueños, metas, trabajos y objetivos en lo que va del año, un año que al menos en mi caso me ha sorprendido con los cambios más rep...

Autos rojos y otras señales.

       Entre nueve grados centígrados con sensación térmica de cero, caminaba por la calle divagando entre pensamientos incoherentes como de costumbre, distraída y en ausencia del presente. En frente mío estaba ella. Una carta de mazo español medio húmeda por el barro y el invierno. Normalmente no suelo agarrar cosas del piso pero no todos los días aparecen señales como estas.       Cuando di vuelta el pequeño cartón con sus esquinas rotas, descubrí en su dorso un comodín. Rápidamente busqué en internet ́ ́que significa encontrar un comodín en la calle.´´      Señales, durante mi corta vida siempre he buscado señales y respuestas a las cosas más insignificantes. Automáticamente me acorde de la primera vez que me rompieron el corazón en la adolescencia, también en la calle, optaba por la señal del universo que quería ante mi: si en el lapso de 5 segundos pasaba un auto rojo era síntoma de que por algún extraño motivo creado por mi me...

Atar y soltar a los 20.

  Hay días que se viven desde afuera, sin protagonismo y con sorpresa constante. Hoy escribo siendo las 21 horas de un lunes cualquiera, o que empezó como uno, con mi pijama infantil, música de los 80 de fondo, casi fingiendo ser Carrie en Sex and the city sin cigarrillos ni departamento propio, dramatizando una columna inexistente pero necesaria. Hoy fue uno de esos días.  La sensación se asemeja a estar en una habitación con dos personas desconocidas pero conocidas entre si, uno observa, escucha y se apropia del lugar de mal tercio. Un día entero como observador de los hechos. ¿será que son cosas que siempre están ahí, pero pierdo el tiempo protagonizando mi propia vida? ¿Son detalles del día novedosos, o solo lo son para mí?. Vuelvo a escribir después de casi un año, quizás fue una pausa para encontrar historias.  La pregunta que me persigue hoy gira en torno a la monotonía y estabilidad de los vínculos a los 20', ¿existe tal aspiración de sostener algo o construir al...