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El 13 de Junio en nuestro país se celebra el día del escritor y la escritora en homenaje al nacimiento del escritor argentino Leopoldo Lugones. Su influencia en la literatura hispana de fue muy significativa; en 1928 fundó la Sociedad Argentina de Escritores, intervino y apoyo la producción literaria de de cientos de miembros.

Lugones fue el primer escritor que utilizó el recurso del verso libre en la literatura hispánica. Es considerado un precursor de la literatura fantástica y un pionero de la ciencia ficción en la Argentina. Falleció en 1938 trágicamente al beber un vaso de whisky con cianuro. Algunas de sus obras mas reconocidas: ´´El payador´´, ´´Lunario Sentimental´´, ´´El ángel de la sombra´´, ´´La guerra gaucha´´ , entre otros. 

En su honor y el de muchos escritores que aprecio y admiro, he decidido compartir con ustedes un cuento que escribí hace dos años, en 2019, para un concurso de escritura (Concurso Antonio Di Benedetto, super recomendado) que se realiza todos los años. Tuve la gran alergia no solo de formar parte de él, sino de ganarlo, uno de los motivos que me hicieron inspirarme y seguir adelante con la escritura. Jamás he compartido este cuento con mis personas cercanas, deseo que lo disfruten tanto como yo disfrute al crearlo. 

Como siempre, espero sus comentarios y aportes. 


Año 2019 

Martin despierta como cada mañana a las 7am, con los ojos pegoteados por el sueño y el cuerpo pesado. Le resulta extraño que su madre no haya ido a despertarlo ya que su alarma nunca sonó y su perro no saltó sobre su cama ladrando escandaloso como todos los días. 

Se levanta de la cama con un gran cansancio, piensa para sí mismo ‘’ ¿Cuánto falta para las vacaciones?’’ y se dirige al baño. Al entrar queda espantado frente al espejo: trae puesta la misma ropa que ayer. Intenta tranquilizarse, convenciéndose de que, quizás, se acostó vestido sin darse cuenta. 

Baja las escaleras velozmente, pues no puede llegar tarde a la escuela. Al llegar a la cocina, se encuentra con la extraña imagen de su padre alcohólico y su madre diagnosticada con depresión, desayunando juntos en la misma mesa. Nota a su padre limpio, sobrio, emitiendo palabras coherentes y a su madre la ve sonriente, enérgica, preparando café mientras canta una canción de Sandro que suena en la radio. Intenta no hacer preguntas, pero la curiosidad lo atrapa. 

    ¿Pueden explicarme que pasa acá? Papá, son las 8 de la mañana, normalmente ya habrías comenzado a beber. Mamá, dijiste que odiabas la música y las personas felices que hablan en la radio. –

Desconcertados, sus padres se miran y comienzan a reír.

    Martin, hijo, en el único momento de mi vida que he consumido bebidas fue durante mi adolescencia, jamás he sido alcohólico – Explica su padre entre risas. – Y tu madre, es la mujer más alegre que he conocido, canta y ríe todo el día- Continúa. 

‘’ Qué broma de mal gusto ‘’ piensa Martin. Enojado con sus padres, desorientado, parte a la escuela. 

En el camino se encuentra con su amargado vecino, pero éste, a diferencia del resto de los días, lo saluda amablemente y acompaña su saludo con un ‘’Tincho, esta tarde vení a tomar la media tarde si queres, te espero. ’’ 

Lo primero que piensa es ‘’Claramente me estoy volviendo loco. ’’ Continúa caminando y, en todas las personas de su pueblo, nota una luz diferente, una energía diferente. No se cruza con ninguna manifestación, ninguna pelea callejera, no ve móviles de la policía persiguiendo ladrones, los vagabundos ya no están fuera de las tiendas y el pequeño pueblo resplandece en limpieza. Todos estos cambios le parecen buenos pero inesperados. 

Entra a la escuela confundido, un poco dormido y perdido. Sus compañeros muestran una alegría particular. Sus profesores ríen, se abrazan y comparten mates y bizcochitos. Martin decide correr al baño, se lava la cara con abundante agua, para despertar de este extraño sueño o pesadilla, pero no funciona, todo sigue ahí. 

Vuelve a su casa después del colegio. Su madre lo espera con la media tarde. Su padre lava el auto mientras escucha música pop. 

Cansado por el extraño día que está teniendo, se sienta en el living a merendar y ver las noticias. Prende la tele y lo primero que aparece es un programa musical donde todos parecen estar felices. Cambia de canal y nada, más programas felices. No hay noticieros, no hay programas de espectáculo, no hay novelas, nada. 

Agarra su computadora y busca ‘’guerras’’ la máquina responde con un cartel en la pantalla: ‘’No se encuentran resultados’’, intenta con ‘’asesinato’’, ‘’femicidios’’, ‘’violencia’’, ‘’pobreza’’, entre otros; pero la respuesta siempre es la misma: ‘’No se encuentran resultados. ’’ 

Desesperado, comienza a golpearse con las manos y gritar. ‘’Solo pasó una noche, es imposible que todo el mal, la codicia, la amargura, las guerras, la violencia, hayan desaparecido. ’’ Grita para sí mismo. Llora, grita, cada vez más confundido y sin respuestas. 

Año 2019 (Realidad)

De repente escucha los gritos de su madre ‘’Martin, Martin’’, pero los oye lejanos. 

Abre los ojos. Ahí está su perro sobre la cama, su madre con la mirada triste y cansada. 

    Levántate que vas a llegar tarde a la escuela replica. 

Se levanta, va al baño y encuentra su imagen en el espejo, esta vez con pijama. Baja las escaleras corriendo, no puede llegar tarde a la escuela. 

En la cocina encuentra a su madre desayunando sola, su padre, anoche no volvió a casa, seguro pasó la noche bebiendo en un bar. 

Todo ha vuelto a la normalidad: su vecino, su escuela, sus compañeros, las calles repletas de basura, las manifestaciones, los ladrones, la pobreza y la tristeza en los rostros de las personas. 

Vuelve de la escuela y googlea ‘’guerras’’, la máquina muestra un sinfín de resultados.

Se acuesta en la cama, deseando volver a soñar, con la gente feliz, con un mundo tranquilo, con un pueblo ideal.

Está en sus manos dormirse y vivir soñando, o bien, aceptar la realidad y hacer algo para cambiarla. 

Baja a la cocina, le da un beso a su madre, acaricia a su perro y toma un vaso de leche. Su padre no vuelve hace dos noches. 

Se acuesta a dormir y cae en un sueño profundo, donde las guerras no existen, las personas son felices y en la televisión solo dan buenas noticias.

Isabella Brosio




Comentarios

  1. Me ha gustado este relato. Tiene mucho desarrollo; mucha materia. Ojalá se me hubiera ocurrido a mí. Joder, buena entrada.

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