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El día que te dije adiós.

En esta ocasión, en este día domingo, opte por presentarles un escrito muy personal pero que puede llegar a varios corazones. Muchas veces la vida se nos presenta difusa, los obstáculos son parte del desarrollo personal y espiritual, muchas veces la vida nos hace crecer de golpe y sin aviso, de forma fría y presurosa.

En mi caso particular, me tocó muy de cerca pasar por una perdida, esta producción es aplicable a perdidas físicas, emocionales, espirituales. Más que una forma de repartir nostalgia, escribí esto hace unos años en forma de ´´despedida´´, entre comillas porque uno nunca se despide por completo de quien ama, de quien amó, recordad a esa persona con amor y una sonrisa, es parte del crecimiento. Una vez escuche en una película muy conocida, que si amamos a alguien pero por diversas circunstancias podemos tener su presencia en vida, debemos enviarle amor y buena energía. (La película es ´´Comer, rezar y amar´´)

Como siempre, espero sus comentarios, aportes, lo que deseen compartir. 


        El olor a pintura fresca inundaba la casa. Una nueva capa cubría las paredes, así como una vieja capa llena de recuerdos, se hacía transparente. Tu voz desaparecía lentamente de mi mente y mi alma se negaba a decirte adiós. Fui olvidando tus palabras una a una, te volviste un viejo vestigio, un libro guardado en un cajón o tal vez una leyenda jamás contada. 
Nunca nadie sabrá cuánto te quise (cuanto te quiero). Tus valores y enseñanzas rigen mis pasos. A cada error te pienso, a cada lágrima te necesito y a cada risa te extraño. 
Desearía acurrucarme entre tus brazos y que me cuentes una historia. Anhelo abrazarte fuerte y que me digas que ya va a pasar, que es un sueño y todo va a estar bien. 
Tengo la dulce imagen de tus manos apretando las mías cada mañana, la imagen de tu beso antes de dormir. Quisiera oírte decir ‘’negro’’ otra vez, porque así me llamabas, nunca lo entendí, pero si entendía que estaba lleno de amor. Me gustaría saber que piensas de mí, de mis logros, si estas orgulloso o si tal vez puedes aconsejarme cuando me llevas a la escuela en tu camioneta roja. 
       Tengo miedo de olvidarte, miedo de perder todos esos momentos que pasamos juntos, miedo de no ser la hija que deseaste.
Estoy convencida de que en cada paso estás vos, en cada caída me ayudas a levantarme y que cada persona que pasa por mi vida y me hace feliz, es obra tuya. Espero encontrar un amor tan puro como el tuyo, amor de padre, de esposo, de trabajador, de hijo. Espero encontrar un hombre como vos, y poder transmitir a mis hijos tu legado de valores.
Y hoy te escribo con los ojos llenos de lágrimas, lágrimas dulces. Hoy te escribo con nuestra foto en mi memoria, esa foto que me recuerda que alguien me cuida y no estoy sola. El día que te dije adiós llego, pero es un hasta pronto, porque todas las noches nos vemos, en mis sueños, donde vos me tomas la mano, me decís ‘’mi Negro’’ y me das un beso por las noches. 


Isabella Brosio

Comentarios

  1. que lindo Isabella lo hermosa persona que eres, lo importante que eres para la Flia., y te voy a decir algo que mi madre le dijo " la sangre es la sangre" nunca como vos lo voy a olvidar, te quiero con cariño ...

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